martes, 2 de diciembre de 2008

Buscando sueños...

Mucho de lo que buscamos no lo podemos encontrar…

Todo lo que esperamos quizás tarda en llegar y cuando lo hace no nos damos cuenta que era eso que tanto anhelábamos.
Y es porque llega distinto, porque creamos sueños perfectos y así esperamos que se hagan realidad.
Yo creo que un día te invente… invente tus formas y tus miradas… origine una historia de mucho color, con risas, llantos y amor.
Pensaba tanto y me arme de muchos sueños… mi futuro hecho sueño. Todo costaba y mucho pero al final siempre el triunfo era para mí.
Siempre me forme de valores, y los postulaba como aquellos pilares que jamás iba a quebrantar. Pero no aprendí que “jamás” es una palabra que “jamás” debería usarse, porque se sabe que “jamás” cumplirás.
Y conseguí innumerables sensaciones, logros y frustraciones y fui perdiendo los sueños y fui rindiéndome frente a “los malos” que conspiran para que solamente sigas caminando y luchando. Y fui perdiendo casi todo lo que tenía pero siempre algo quedaba… siempre algo perdura…
Tu mirada que aunque ausente- casi siempre- logra hacerme sentir que puedo volver a soñar, que puedo volver a intentar, que “jamás” es esa palabra que siempre voy a violar y que no importa ya que será, pero siempre me quedará el saborcito dulce de tus besos que me despertaron suavemente una mañana soleada aquel sábado del mes de noviembre.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Tardes Lluviosas

Y comprendí que las distancias no hacen la mochila más liviana…

La mudanza trajo consigo la remoción de pedazos de la historia que quizás sea mejor dejarlos en un rincón.
Cosas sueltas pero puntuales, particulares de un dolor, de una alegría… de un simple recuerdo.

Las marcas, que aunque invisibles, quedan expuestas en un presente que se niega a separarse del pasado.

La complaciente y padeciente capacidad de seleccionar de manera muy consciente y cuidadosa qué cosas olvidar y qué cosas recordar.

Y recordamos exagerando y por qué no idealizando, construyendo perfectamente la situación imperfecta y dejando finales felices. Y si el final es triste lo modificamos bajo el auto convencimiento de que siempre es para bien.

Pero el proceso es largo, me inundan las ganas innatas de analizar cada parte, cada momento, cada reacción. Análisis minucioso sobre situaciones supuestamente conocidas. Olvidando el saber que detrás hay un otro, con su trayectoria y pensamiento propio.

Queriendo un análisis racional en un ámbito tan empapado de reacciones irracionales, ilógicas motivadas por la ansiedad, los sentimientos y vaya a saber qué otras cosas mas.

Y como siempre dijiste, buscando siempre los por qué… y eran mis por qué los que no te convenían en un momento… y fueron mis por qué los que en otros tiempos posteriores entendiste o me hiciste creer que así fue. Pero fue tarde.

Y como en otra ocasión, encontré un gurú espiritual…que se rió frente a mis indecisiones y mi búsqueda inalcanzable de una felicidad utópica y novelesca. Y habló y me explicó y trató de que entendiera algo que él si entendió, pero yo no…hoy soy otra.

Otra que va mutando y sintiendo un sin fin de sensaciones inexplicables… que encuentran su razón de ser en palabras sueltas pero que jamás llegarán a describir lo que realmente sucede dentro de mi.

Y quisiste volver, más de una vez, y no entendiste que tus ansias de mí sólo vuelven cuando la soledad atrapa. Y trate de explicarte, y creí que eras otro, pero sólo vi lo mismo.

Y me engañe creyendo que la soledad es el mejor remedio para disminuir el peso de la mochila, porque no se trataba de descargarla sino de no sumarle mas peso. Y acuse de cobardes a los otros que no eran más que mi propia imagen.

Y me deje llevar sólo porque sabía que el mimo de turno solo era eso, y cuando quise revertir lo momentáneo y convertirlo en diario, fue tarde. Siempre tarde (¿?).